Antes de empezar, ¿qué es la comunicación política? La definimos como el campo de estudio que comprende la actividad de determinadas personas ya sean políticos, comunicadores, incluso cualquier ciudadano o institución en el que se produce un intercambio de información e ideas en torno a los asuntos públicos que suceden en los países.

La política es emoción, en muchos casos la gente no entiende al 100% las propuestas de los candidatos, pero sienten emoción y se identifican con ellos para votar. ¿Cómo se logra esto? No es un discurso o palabras, va mucho más allá de un simple slogan, es todo lo que se comunica: son gestos, colores, comportamientos, actitudes determinadas, entre otros.

Es importante que la estrategia que se elija esté alineada para llegar a los objetivos que pretende el candidato o el partido. No sería congruente que un candidato llegara a su campaña electoral hablando de transparencia, si es de conocimiento común que ha estado implicado en algún escándalo de corrupción, pues, generará desconfianza entre los ciudadanos porque la estrategia de mensaje no está alineada con su persona.

Ahora, ¿cómo se clasifican los mensajes electorales? Consideramos que hay tres tipos de comunicación que se realiza.

1. El personal

El mensaje personal es todo lo que se centra en la figura del candidato, es la “personalización” de una pieza de comunicación. Un ejemplo muy sencillo es el caso de Vicente Fox, durante su campaña había más Foxistas que panistas.

El mensaje se enfoca en el carácter biográfico de la persona, en sus creencias, cultura e historia e integra características personales y profesionales del candidato. Este es el tipo de mensaje que demuestra sus habilidades comunicativas e ideología.

2. El partidista

En pocas palabras, es cuando sabes que el candidato no genera muchas emociones y se enfocan en promocionar al partido político que lo respalda.

Su contenido está claramente marcado por la ideología en la que creen los políticos, una imagen permanente que es importante proyectar y mencionar la trayectoria del partido. Normalmente utilizan sus símbolos característicos como el logotipo, algún himno, los colores, entre otros.

3. El programático

Pretende comunicar la oferta, el programa electoral o propuestas específicas del candidato. Se habla sobre lo que se quiere lograr y se plantean soluciones ante los problemas reales que enfrenta el país.

Se propone a futuro y es una buena forma para fijar agenda o colocar algún tema en la opinión pública.

 

En tiempos de campañas electorales, cada partido político opta por alguna de estas tres clasificaciones para crear un mensaje estratégico con el objetivo de llegar al poder. Sumado a esto, utilizan técnicas con recursos (tanto informativos como psicológicos) para persuadir a los votantes.

En nuestra opinión, creemos que la batalla de la comunicación política realmente se gana en la cabeza del destinatario, es decir, la percepción que hace que tengamos una imagen positiva o negativa sobre algo.

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