Un líder ¿nace o se hace? Es la gran pregunta que aplicamos desde hace años y de la cual nacen miles de teorías sobre cómo lograr el éxito en el trabajo, con amigos o deportes.

El punto está en que aún después de tantos años, libros y cursos continuamos preguntamos lo mismo. Tal vez es momento de cambiar el foco y trabajar en nosotros con consciencia para influir en otros con eficiencia.

Por eso, nombramos 5 puntos que te acercarán a tu versión más líder:

Estúdiate

Esto es como el amor ¿quién va a creer en ti sí tú no lo haces? Trabaja en descubrir todos los días algo nuevo sobre ti, desde tu reacción a ciertas situaciones hasta temas profundos como tu mayor miedo.

Así, con el tiempo desarrollarás la gran habilidad de aceptarte y de generar en otros confianza, pues muestras siempre tu versión mas sincera.

Somos emociones

Recuerda escuchar y preguntar, la mayoría de las veces visualizamos a un líder como una figura grande e inalcanzable, en realidad aquellos que inspiran más a sus equipos son humildes, reconocen cuando se equivocan y su presencia se disfruta.

“Los líderes de primera se rodean de colaboradores de primera, los líderes de segunda se rodean de colaboradores de tercera para parecer ellos de primera” – Marcos Urarte

Reconoce tu presencia afectiva

Estudia tu efecto sobre otros, pregunta a colaboradores pasados, jefes y amigos los sentimientos que generas en ellos al trabajar juntos, identifica patrones o similitudes, eso que se repite es tu huella afectiva.

Todos generamos en otros un sentimiento particular, esta es una actividad muy interesante para descubrir tus áreas de oportunidad y entender la reacción de otros hacia ti. 

Encuentra tu estilo

No tienes que ser igual al líder que admiras, seguro existen muchas habilidades que puedes aprender de él o ella, pero trata de mantenerte siempre fiel a tu personalidad, todos reconocemos cuando alguien quiere ser algo que no es y resulta poco inspirador.

Habla y piensa en plural

¿Qué caso tiene ser líder si solo tú ganas? Comienza a pensar en el efecto que tienen tus acciones sobre el trabajo o la vida de tu equipo.

Poco a poco esto se transformará en un sentimiento de que todos navegan sobre el mismo barco y crea un ambiente de respeto con confianza.

Haz la prueba, un poco de atención en tus pensamientos y acciones pueden generar un gran cambio en tu relaciones laborales y personales.

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